No tenía pensado regalarle ese libro a Paola, de echo lo tenía en mi bolso por qué lo estaba leyendo, pero esa noche criticaba al libro acusándolo de cursi y heterosexual, y luego como siempre le puso la cerezita a la copa del helado diciendo que yo debería de ser un hombre y no una mujer, que en lugar de ovarios debería de tener bolsas, bueno alli les va la noticia:
Tanto los hombres como las mujeres, incluso las que parecen un hombre super básico como yo, debajo de toda esa armadura, máscaras y falaseas, nunca dejan de sentir y amar como una mujer.