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domingo, 17 de marzo de 2013

Turista en tu pelo

Eres el Polvo con el que quiero mezclarme.
Eres toda mía, desde siempre, sin saberlo.
Eres la libertad de lo indestructible.
Eres el apoyo de mis destrucciones.
Eres el espejo de mis sueños.
Eres mi casualidad preferida.
Eres el trece en felicidad.
Eres mi último primer beso.
Eres la musa de la inspiración.
Eres el puñal en mis heridas.
Eres la realidad de mi ficción.
Eres mi destino improvisado.
Eres el corazón de lo bello.
Eres la razón del dolor.
Eres perfume en mi piel.
Eres la valiente que saltó.
Eres lo puro de mis lágrimas.
Eres mi retrato favorito.
Eres la sombra de la noche.
Eres el brillo del sol.
Eres mi Julieta.
Eres mi mecenas.
Eres mi somos.
Eres lluvia en mis pestañas.
Eres polvo de hadas en mis alas.
¿Yo? 
Yo solo soy un turista en tu pelo.














Las más amargas, o las más dulces de mis horas.

Susurras tus crimenes de antaño.
Encantabas mis ojos, fijos siempre en ti.
Encantabas mis manos, anhelosas de lunares.
Jugaste con mi cabello, mechones mojados.
Mil inundaciones, me llenaron de placer.
Me probaste los labios, Indagaste en mi cuerpo. 
Dibujaste las huellas de tu silencio. 
Esas mismas huellas que ahora me torturan. 

Las entrañas de mis recuerdos

Tengo viva y grabada en la mente
esa imagen de tu media sonrisa
escapando por detrás de mi pantorrilla.
Tus labios desnudos adhiriendose
a mi pierna desdoblada.
Mis besos huracanados 
agitándose en tu caja de pandora.
Tendida en delirio, sedosa alevosía,
mi promesa helénica de escaleras
ocultabas tus cincuenta mil miradas.
Las ganas de amarte que tenía
se volvían retazos perdidos
en mi centellante mirada.
Fotografías borrosas,
fragmentos que me tocan.
Quedaste atrapada al despertar
en una habitación de luz naranja.
Quedan olvidadas en tu diadema 
las entrañas de mis recuerdos 
apuñaladas por siempre,
por siempre, hasta mañana. 


Debimos empezar por el final



Escupes letras hechas cristales transparentes
y yo que conozco cada pliegue de tu lengua
me hallo en este combate de cíclopes valientes
cubierta de palabras que talan mi tregua.

Empezamos a enredarnos hasta oírnos silbar
y nuestros labios se vuelven víboras audaces,
mordiscos que aventuran que no se va a solucionar,
que en esta guerra de dientes y lastres
ya no hay que atacar.

Escupes sonidos de un pasado hecho olvido
y viertes en mi silencio el bálsamo de tu frío.
Deboras mi boca buscándole un sentido
mientras evocas en mí todo tu vacío.

Empezamos a repartir vida y saliva,
y siento que nada más me puede caber.

Estoy hambrienta en esta batalla cautiva
que no empieza mañana ni terminó ayer.

Escupes, escupes y segregas amor,
y ahora tú, valiente, no puedes tragar,
quién demuestra ser el mejor postor,
quién devuelve ahora el dolor de amar.

Empezamos a rendirnos, frente a nuestros dientes,
nuestras lenguas y nuestro fuego de Tifón.
Y cuando lo insalvable ya no estaba en nuestras mentes
apareció misterioso un cruel perdón;

... porque nuestros labios  
solo están para besar."

sábado, 2 de marzo de 2013

Cómplicidad

Cuando la persona a la cual apreciamos y tenemos confianza nos hiere es algo que nunca nos esperamos, te llenas de ira, y te encierras en ti misma, a veces podemos llegar a ser  tan hirientes con las palabras, pero a estas alturas ya no sé si era yo la que se asentaba en ser frágil y delicada, y tu silencio vaya que ese era un castigo peor que cualquier palabra, así lo fue por mucho tiempo, así lo fue siempre. Y la verdad es que yo me mantuve firme y sincera, pero eso de suplicar perdón me salpica en el vestido y te dejaba sin apetito. Aceptaba mi culpa con dignidad, esperando ese día que volvieras a mis brazos mansa y domada, que te dieras cuenta que era honesta entre mi torpeza, que ese teatro con estelar de maquiavélica contigo se me desahcia entre el cabello en tres segundos, exactamente los tres segundos que tardabas en voltearme el mundo, sacarme de él y volverme otra espectadora con tu compañía, pero tú te volvías la autora en complicidad, ¿acaso no lo sabías?  Eran esos momento que me quería fundir en tu sensual obstinación, encenderte la luz roja y que no pudieras detener toda esa energía que te rebozaba. Pacificarte entre el romance y lo imprevisible de tu naturaleza huracanada esa que me intimidaba y me noqueaba con certeza. Y es que quemabas con tu identidad segura, tus reacciones explosivas y tu complejo de estrella fugaz. Al final te saliste con la tuya, mírame aquí agitando una bandera blanca, con la incertidumbre como abrigo y ahora con derechos de autora entre mis dedos fríos.


sábado, 16 de febrero de 2013

Sus lunares


Recuerdo uno grande y palpable como una chispita de chocolate en su hombro izquierdo, uno en su mejilla izquierda que se le ve realmente hermoso, provoca besarla siempre alli, una serie de lunares debajo de su cuello del lado izquierdo justo entre el nacimiento del cuello y la clavicula ... son perfectos para posar tus labios, dos en el brazo derecho, chiquitos y juntos como la mordida de un vampiro, se le ven realmente maravillosos... Sus manos, jugar con sus manos, y al mismo tiempo con mis latidos es algo que solo ella logra, el lunar de su mano derecha justo en el arco que une al dedo gordo con el indice, es glorioso, pero el mas glorificante de todos es el de su espalda, bajando por el lado derecho acabando justo donde comienzan mis deseos por desnudarle la columna vertebral y entumecerle los dedos, allí se encuentra, podría atravesar mil cruzadas solo para besarlo algún dia... es tan maravilloso que tiene su continuación en la rodilla izquierda, un poco mas pequeño pero igual de estupendo, es como una pequeña mancha, clara y tibia, acabada y atractiva al mirar, como cuando te encuentras escribiendo en una noche lluviosa y derramas café con leche en tu sweater blanco favorito, y queda marcado, marcado en su piel. Y su piel, insuperable, su color, su sabor, su textura. Existe uno en el medio de sus senos que te invita a buscar constelaciones ocultas en ellos, sus senos, preciosos y consumados, son simplemente paradisíacos, ella, admirable y llena de sensualidad, arrebatadora en su naturalidad, es perfecta en su sublime hermosura.


Sus Lunares
de Britanny Noapte.

Uno de mis favoritos.

jueves, 14 de febrero de 2013

El lunar en mi cielo
las estrellas en tu piel
Eras el tiempo de la noche
y yo eternidad entre tus brazos
Durmiendo te consumías
para despertar en mis cenizas.

Para los enamorados.

algo de Luís García Montero.


Y antes de caer en mis párpados 
algo para ti.

Bajo el sello de cupido.

Tu cara de tristeza es la imagen más dolorosa que podría imaginar un catorce de Febrero. Tu mirada se inyectaba de pequeñeces más rápido que el parpadeo ante una mentira. Y yo seguía anestesiada y con el corazón roto…Lo peor es que no era por alguien más. Estoy en un estado donde la objetividad me deja ver cualidades y defectos, porque a pesar de mis errores sé qué es lo que quiero. Me separaba o deshacía “compromisos” tras ver anverso y reverso, pero contigo no sé que me paso, que veo el trasverso y busco el futuro. Este guayabo es porque siento más de lo que tu pareces sentir. Que lastima la decepción cuando hay amor, odio ver como la ilusión te estalla como burbujas de jabón. Me enojo y  me escapo en mis necesidades, a lo qué me mueve, pero me tocas y extraño eso que me das, por lo que vale la pena darme, y lo que me sobra son puras caras bonitas y borrachas. Pero tú eres más que eso, eres la única que es suficiente y  que me pide esforzarme demasiado. Esto me rompe el corazón. Y no es complejo de diosa, sino que sé que hay cosas que ni con resistol. Sí, quiero a alguien cuyos defectos puedan caminar con los míos y antes eso se me daba tan natural… Hasta mal portada era porque la palabra “Amor es” se me daba como las barajitas repetidas del álbum, más rayada que Like A Virgin por eso de la lealtad a mi libertad. Mientras más exigentes somos, más insatisfechos estamos, ahora libertad me suena a estar entre tus brazos y que me puedas asfixiar. Y en el intento de probar, las palabras ‘uso y desuso’ se me han hecho tan comunes que estoy acompasando con ellas… ¡Auxilio! Labios que saben a nada y yo que amo volverme loca entre tus sabores, que de rosa pastel han pasado a estar flagelados ante tu sentir.

De regalos, bombones, peluches y toda esa propaganda comercial que nos venden, hay una foto de nosotras dos en ese día que quemé en tu imagen  hay otra mía llorando, y otra sonriendo por qué has regresado y no importa todo lo anterior. También están esas promesas, cuando tomaba tu rostro, esas que nunca te dije. Nunca me permití sentir, pero allí estaban, agitándose en tu océano, juro con mi vida que jamás te he querido dejar, por qué eres el final que le da fuerza a mis historia, que me orienta cuando no sé bien a donde voy. Sí que te debería de dar confesiones en cajas de bombones y besos sabor a chocolate después de cada respuesta a tu boca. Diciéndote lo mucho que te amo. Si hay un futuro que no sea contigo, bailaré y me divertiré, pero debes saber también que se me congela el cuerpo en tu invierno. y caliente respirándome en tu boca, querré estar hasta que me respires a la punta de tu alma y apagues la mía. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

13


Alzaba la mirada
y en mis ojos había
resplandor del primer día.
Toda la espera del mundo
se apagaba en un beso tuyo.
Dormías, mientras te tocaba, 
innumerables caricias,
la dulzura de mi corazón silencioso.

Se leen como promesas.


Todas las noches, y ésta noche será la primera.



Tu mirada
contradicción pura
divina maravilla
siempre serás mi dueña,
aún  cuando duerma
en otros párpados.


Tus silencios
me enloquecen de prisa
sin darme tiempo para
preguntar
me condenan
hasta el fondo de tu boca

Tus noches
me visitan en un suspiro
y me seducen a no soñar
Tú ríes dichosa
por que sabes que eres el nacimiento
de otras noches.

martes, 12 de febrero de 2013

Tus encantos.

Un día tomé entre mis manos
tu rostro. Sobre él caía un lunar.
El más increíble de los silencios
sumergido bajo tu pecho.
Como algo solícito, que calma tu llanto,
tenía que durar como una promesa eterna.
Una propuesta de amor, 
que más infinitamente me callara.
en mis anhelos, odalisca de tus encantos. 

Y me sumergí bajo el llanto
de tus encantos.
Fue el mar de mi ternura
que desembocó en tus labios.
un intercambio de votos
y con todo nada había en la fría noche
En los labios refrescantes de tu amor,
en mi mente, odalisca de tus encantos.


Por ti, para que tú un día llegaras...

Y me quisieras besar
¿Por qué me darías tus labios
Cuando apenas sé tu nombre?
¿Es que acaso la belleza todo lo puede comprar?
¿O es tu belleza tan mal subestimada
qué le otorgas la entrada a tu glorioso jardín
A cualquier rosa de suaves pétalos, olvidando
ver entre las espinas?
Pues yo reposo en silencio hasta rehusar de entrar
Y te pincho  un dedo haciéndote sangrar, evadiéndote
No tocare a tu puerta, ni con el toque fugaz de una mirada
Y golpeando a mi cordura y tallándola al honor
Seguiré mi camino con tu mirada congelada
Y solo cuando el viento, ese llamado destino me lleve a ti
Cuando sea solo fragmentos y sea libre de todo saber tuyo,
Flagelándome solo en  los recuerdos de tu sentir, precisamente ese sentido
Suave y tierno, caliente como un beso antes de que llegase el invierno.
Dejaré mi almohada de seda, y caminare en secreto hasta tu jardín
 Perderé mi respiración en memorias frescas de gotas de agua
Como tus labios húmedos  que se han metido bajo mi sueño,
Esos besos que siempre quise sentir, y me avisan de algo que nos une,
Con ternura desconcertante.
Podrás tú sentir mi aroma, y la suave rendición con la que llego
Más no será por tu belleza, ni por el desdén de querer poseerte
Será por el deseo de querer agradarle a tus manos
 Aunque ya estés extasiada de dormir entre lirios y jazmines
Y despertar con princesas que cantan para ti
Silenciosos caerán tus labios en infinita magnificencia
Al no poder responder ante mi gran mirada
Que te suplica que me quieras para poder darte mis respiros.
Como aquel que te di, cuando nos negamos un beso…

jueves, 7 de febrero de 2013

No sé si mañana volveremos a hablar, 
me acuesto a pensarte por qué te extraño
y no logro dormir, no dormir causa locura
pero en mis insomnios siempre te encuentro
avallasadora, más divina que ayer
y te dejé  un mensaje en tu buzón de voz
y te escribí un poema antes de dormir
ambos querían decirte lo mismo en cuestión.

Te amo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Ojos en Blanco. 
El tiempo es una mentira de las estrellas, 
entre el sueño y la vigilia contemplo nubes frías, tardes sin viento 
y abrazos que intentan atrapar tu calor en el cielo oscuro de mi habitación. 
Donde aguardan en secreto las cuatro de tus estaciones. 
Surgen debajo de las estrellas las ocasionales constelaciones en tu piel.
Paraísos explosivos en el mar espumoso de tu cabello
como fragmentos de un continente que se derrite al abrir tu boca.
Y cuando te atrapo y no dejo que te rompas, siento la gloria ante tu peso.
Proscritas las estrellas, la mañana ocupa el cielo, las tardes tu silencio.
Se muda la noche en día por qué existes, existirás mañana femenina y total entre mis brazos
como dos mundos gemelos de una sola aurora, promesas in fragantim pongo mis ojos en blanco.
Tener algo indudablemente tuyo, maravillarte sin saber que hacer con ello, hermosa,
no puedes hacer nada más que amarla.
Ella que nada se lleva vuelve llena de todo y me sonríe con sus manos suaves.



Sentimientos en deshojo. 
Te hacía bien lejos
entre bosques de sal y planetas de chocolate
allá donde el dolor no alcanza
y nadie siente frío en el eterno invierno.
Puedo leer en tus ojos el legado de un amor
con lágrimas, y soy afortunada
cuando lo extraordinario
toma mi vida a través de tus manos.
Te veo,  estas dentro de mí,
lloraste inútilmente, me amaste en vano.
Al viento ofreciste tu rostro desnudo
y lo dejaste caer en cascada sobre ti.
Como el agua que te calma
cuando no escuchas más que tu mente en eco.
Quise resguardar mi embriaguez en tu piel
y caí al suelo confesando,
cubierta de margaritas,
estaban hermosas, aunque tristes
por qué se creían marchitas.

La memoria del mundo
se lee en el insomnio de la noche
Pones tu mano en mi espalda
apretando mis hombros
tus piernas se tornan alborotadas
me rindo a tu cuerpo y no logro respirar
como un suspiro retenido en mi tórax
que se extiende hasta la punta de tus dedos.
Cuando cayo mucho, y juego a ser misteriosa
el universo me susurra que esto solo
es una falacia con ojos de amor
La luna en las copas de los árboles
los árboles dentro de una mirada
tus piernas abiertas como una flor
tu cintura curva en la media noche
y el silencio de un sentimiento
escondido entre constelaciones ocultas.

La visita de la noche.

Ahora que partías es que apareciste más visible que nunca. Usabas gafas de sol bajo una nube gris, te los quitaste, encendiste un cigarro y no traías la distracción, me ves tan de cerca y me estremezco. Mi teléfono me hizo olvidar mis modales, y regalarte una rosa manchada de silencio. Ni aún viniendo de tan lejos, caminaste todas las estrellas y te saltaste mi vacío. Sientes mucho de nada, siento mucho de ti, redimes tu antigua deuda con mis espinas clavadas entregándome tu mar, y fue preciso que atravesaras velozmente los cielos de aquella noche, pero te posaste en cada roca, como una sirena soltando su melena, y luego viniste a colocar tu lengua en mi apacible boca. Y la noche, cuan larga afortunada, comenzó y terminó en tu desnudez. La amé por ser mía y no me bastó que durará apenas un instante. La belleza de su cuerpo cae sobre mi. Quédate un poco más mientras te abrazo, ya después todo perderá sentido. No me encontrarás y me querrás reescribir sobre letras en palme,  yo te seguiré dando páginas en blanco. 


martes, 29 de enero de 2013

My thirst.

Cuando tratas de que todas las figuras encajen te das cuenta que todo es una mentira sin escrúpulos de tu retina desgastada. Son tantas cosas a las que me anclo sentir y tener, que alguna vez tuve que con alguien más, es triste que yo no te lo pueda dar, es como desbordar el vaso de agua, y al acercar tus labios al cristal no poder saciar tu sed. Pero es sed de ti, mis necesidades no las podría saciar con nadie más. En estas horas cuando me ahogo entre el día y la noche por medio de este espacio que detesto un poco más a cada palabra por qué no se lleva mis lágrimas, dolor, rabia, ira, mis mentiras, ni a mi, por qué no me lleva, todo lo contrario, me veo más clara que nunca, clara pero borrosa entre el rimel y los cabellos dorados. 


Y descubrí que tenías todo lo que no sabía que me gustaba, descubrí que quisiera ser ese cigarro que se consume en tu boca, y silenciosamente te mata; no quedaría nada más que lo que ahora soy, lo que en el acuario de mis horas en silencio admiraba. Tus besos sabor a culpa tenían la capacidad de agrietarme los labios, sepultándome en tus pesadillas. Presa eternamente en tu eternidad, y si pudieras romper mis cadenas, limpiar tus errores y convertirme en ingenua, en alguna versión virginal de mí, sin vendas, sin cicatrices  sin miedos, ni etiquetas, solo morbo y mucha humedad. Sería una llama del instante y en la luz arderíamos. No soplaría más tarde la vela para apagar tus culpas, y mis lágrimas no hicieran su ritual de apagarte arduamente luego del amanecer.

 El elixir de lo salvaje, lo turbio, e indomable, esa pasión que se desdoblaba entre tus dedos, entre tus pies, y tus gemidos, rendición que le quitaba la forma a todas mis figuras. Esto no me lleva a nada lo sé, pero ¿porqué lo necesito tanto? Mi masoquismo y tus besos dóciles me cautivaban, y perdiéndome entre el rostro del nacimiento de venus, azules traslucidos entre las sábanas, y un espejo de tus ojos cortándome la sien. Trozos de realidad a los que nunca les busqué sentido, y con You don´t know me de Soja sonando de fondo me da gracia confesar que no siempre odie los rompecabezas, hubo un tiempo entre esa versión virginal y una vela encendida toda la noche, en la que los llegué a disfrutar. 


A estas alturas donde la palabra zorra se escribe con tu labial en los labios de otras , y la palabra pequeña es la firma de mi BestSeller. Ya cuando si sonrío tu eres el motivo y si no sonrío también, si todo termina entonces yo quería que tu y yo termináramos juntas. Ardiendo y rindiéndonos ante la otra. Recuerdo que una vez me dijiste: "Hazme lo que quieras" y bueno nada, te hice sexo oral, y luego te hice el amor de mi vida.


http://www.youtube.com/watch?v=_QQpoyXVeX4

miércoles, 23 de enero de 2013

Circunstancias.

Se derrumbó el mundo pero sus colores siguen intactos, lejanos pero resplandecientes. Es una atracción a la que no me atreveré a seguirle el juego, el coqueteo te molesta. Pero si hay cierto encanto y la raíz es el torbellino que desencadenó tu ira. Me confundo entre espejos distorsionados, sin oír tus voces, y las mías hacen ecos que acaban por ser agujeros en mi cabeza. Malditos agujeros. Lo mejor de nuestras tristezas es que aprendemos  a conocernos mejor, nos conocemos tanto que nos llegamos a odiar, o aborrecer al ser inservibles en nuestro propósito, como la pasta atorada en las tripas de una bulímica, una serpiente sin veneno enrollada en el cuerpo de una suicida, o una cortada sin sangre para los que desean con todo su ser adueñarse del dolor. Los rodeos de mi mente se mezclan con las trampas del destino. 
Y recuerdo, en esa necesidad de sentirte cerca. El primer beso siempre tiene algo de misterio de euforia  y hasta de rendición.  Las apariencias se hacen atractivas y suculentas como la manzana de la discordia. Y es un desafío aprender a sentir en soledad, a extrañarte y buscar cualquier excusa para escribirte a sabiendas de que el próximo objetivo en mi vida no es ni lúbrico ni relativo a la dopamina, no es algo que desee en un segundo para luego olvidar en el próximo. Lo que se extraña en soledad son los hombros mientras duermes, los abrazos desprevenida, y una caricia, un susurro de mis labios para tu oreja en la oscuridad. 
No me pidas perderle el rastro a tu aliento a vino y a cigarro, a tu entrepierna caliente y a tu obsesiva docilidad. Eso de llevar a la gente en tu corazón es la excusa más conformista. ¿Ya no serás la dueña de mis gemidos? ¿donde estarás? ya no te siento, ya no te veo, ni siquiera podré husmear en tu presente. Serás sencillamente una memoria, que podre maniobrar entre mis dedos, siempre a favor de tu belleza.  Y cuando mi consciencia se pose en tu rostro, y me pregunté por ti. ¿Donde estarás?. Y cuando mi consciencia se posó en tu rostro, y me pregunté por ti. ¿Donde estás? volteé y allí estabas, te sonreí por qué había olvidado sonreírte con amor en muchos días. Si te confundo entre lineas es por qué así me siento, no sé si hablar en futuro o en pasado, y mi presente es un torbellino de emociones, y todas tienen tu nombre. 
Saber que cada paso que des para estar bien será uno que te aleje de mí. La paz nunca tuvo mi nombre ni mi forma. Que te diga que estoy "bien" cuando soy un montón de piezas sin sentido, sin un motor que me haga funcionar. Y nos aislamos a tal punto que aceptamos la disociación como forma de vida, como una barrera para enfrentarnos, pero el golpe contra el muro sigue siendo palpable. Y así cualquier contacto afectivo terminará siendo un milagro, una excepción.  Yo prefiero las anomalías, los cortocircuitos y los votos de amor en silencio. Yo prefiero mirarte a los ojos antes de mandar todo esto al carajo.


No hay justificación  más que el masoquismo para el dolor que me causan tus lágrimas. Y agua turbia soy, pero mi agua es pura, y de allí vienen tantos libros de auto ayuda y toda esa basura de quererte a ti para querer a los demás, y esa pregunta típica en las infidelidades pero aplicable en cualquier situación de la vida ¿como puedes lastimar a alguien que amas tanto? ¿eso es lo mucho que dices amarla? la verdad envenenada no debería de ser nunca una verdad para el amor. La fantasía de tu compañía y la tragedia de tu partida son cosas que podré obviar al simplemente ignorar que no te quedaste. Por ahora, Indiferencia te doy permiso. Y como dijo Charle Baudelaire: "(...) la indiferencia primitiva, que vale más que el odio, consecuencia necesaria del engaño y la desilución."