Nunca me casaré contigo, pero sí me casaré en las Islas Canarias, adoptaré a una linda niña rumana y se llamará Pía, algún día tal vez en el jardín de algún lindo parque la verás y pensaras "!Oh que linda niña¡" Yo asustada por que en un descuido la perdí de vista, la encontraré, la tomaré de la mano y me la llevaré, esa será mi hija, y nuestra última vista antes de volvernos memorias intocables.