conseguía una montaña de hojas para quemar
y una maraña de sentimientos y versos malos
sobre la cama, perdón
torpemente podía convertir mis sentimientos
en algo perteneciente a el mundo real
no al de mis cuentos.
Y hermosa mía
antes de quemar estas historias dime
cuantos Barcos de papel necesito
Para nadar en tu llanto
y rescatar tu sonrisa.
