Me
preguntabas si me iba con V de Vancouver o B de Barcelona.
Me besabas las
pestañas y me pedías que no me durmiera.
No llevabas pantalón, y yo no tenía
rumbo.
Logré escapar y no encontré una cura.
Me fui con mi ternura y no encontré una cura,
Tal vez no quede más remedio que arder
y convertir en humo esta fé que me desnuda
La realidad se retorcía entre mis sueños
y convertir en humo esta fé que me desnuda
La realidad se retorcía entre mis sueños
Seguía queriendo que me
leyeras hasta en las penumbras.
Me quedé contigo hasta el amanecer
A las 4:30 te dejé una nota, cerré la puerta
Te besé en el cabello y desee que
no me leyeras nunca.
Tú te quedabas lastimada y desarmabas mi cuartada.
