viernes, 18 de enero de 2013

Just ¡Fabulous!

"Más tarde ese día me puse a pensar en las relaciones, están las que te abren a lo nuevo y a lo exótico, las que son viejas y familiares, las que abren muchos interrogantes, las que te llevan a  un lugar desconocido, las que te llevan muy lejos de tu punto de partida, y están esas que te traen de vuelta, pero la relación más emocionante, desafiante y significativa de todas es la que tenemos con nosotros mismos. Y si encuentras a alguien que ame al tú que tú amas, bueno, eso es simplemente FABULOSO". 












Carrie Bradshaw. 
#SATC #LastChapter 


Hoy he visto el capítulo final de Sex and The City, sí, por milésima vez, una década ha pasado desde que grabaron esta serie, y todas las temporadas son como mi oda personal a la mujer, creo que ninguna persona que comparta conmigo día a día podría vivir sin ver Sexo en la Ciudad o al menos escuchar sobre esta serie, siempre me muero de la risa con las ocurrencias de Samantha adentro y fuera de la cama, la mala suerte de Miranda para las relaciones, la mojigata de Charlotte buscando a su príncipe encantado o la fantástica de Carrie y sus desamores por Big, también es cierto que siempre luego de finalizar un capitulo de sexo en la ciudad terminaba escribiéndole a mis amigos para salir a rumbear, o buscando a mi adorada novia para decirle lo mucho que la amaba sin sonar tan drástica después de la fuerte pelea que probablemente hayamos tenido antes de comenzar a ver SATC. Siempre han sido intensas todas mis relaciones amorosas, nunca pude encontrar el equilibrio entre el "hola" antes del primer trago y el "no" después del cuarto. Sintiéndome identificada, cuando más de una vez conociste a  alguien y surgió ese click inesperado de una conversación espontánea, un montón de filiaciones en común, un tonto sentido del humor, y una buena compañera para tu almohada fría. No sé en donde estaré en diez años, espero no haberme acostado con la mitad de la ciudad en busca del amor, para luego acabar con mi primer novio, ni terminar divorciándome por que nunca pude fornicar con mi marido para luego casarme con el abogado que me divorció, espero que en el futuro las mujeres vean esta serie y se sigan sintiendo con ganas de volver a amar, de seguir amando y con la esperanza a flor de piel entre un martíni, los tacones y la entrepierna ansiosa.