viernes, 18 de enero de 2013

Otra pesadilla.

Entre poemas y cuentos encontré cartas y cuadernos viejos, y debo confesar que ahora mis pensamientos están regados en servilletas, pedazos de papeles, facturas, mensajes de texto que nunca envió y pasan rápidamente de estar en borrador a nunca haber existido, por eso decidí desahogarme un rato. Antes de quedar encerrada en el tiempo y terminar vomitando las manecillas del reloj, y sí, me fastidias con tu indiferencia, pero también me fastidia la luz cuando todo va rápido, mi sedienta lengua pidiéndome agua, tu piel tan lejana y por supuesto, el mundo que nos separa, y confieso por que no podríamos lograrlo, por que no podría funcionar, y ahora me lo pregunto, tal vez por eso odio tanto escribir, quedando sanada sin saber como evitar otra cicatriz, pero si dejaras de lastimarme, y ya no sintiera nada, eso sería un problema. Solo quedaría un bombillo atrapándome en el vació y mi lengua diciéndome que perdió sus papilas gustativas entre tus besos cortos y tus silencios de hielo. Otra pesadilla donde sin ti no hay rodaje, tú tienes el protagónico, ayúdame a elegir el vestuario, y no tengas piedad tras escena. Será por qué nunca consigo las respuestas que estoy buscando que tengo pesadillas en donde me sangra la nariz y tu te ríes con otra en una carpa, o tal vez por esa misma razón me siento tan bien cuando estas conmigo, por qué muchas veces cuando estoy más segura que nunca de lo que siento por ti, duermo por diez minutos y sueño que puedo sostener tu rostro entre mis manos. Cuántas veces te encontré sin saber tu nombre, sin tener una pista de quién eras y me diste sin quererlo una excusa para darte un lugar en mis recuerdos y animarme a buscarte. Nunca supe dónde buscarte para completarte, sólo recordaba tu pelo oscuro y tus ojos pequeños de mirada intensa entre la bulla de un bar. Empecé a preguntarme cómo sería tu voz y ahora que el destino hizo su jugada tus tonos, tus matices y tus gestos están grabados en mi mente, pero toda tú, sigues siendo una adivinanza. Tal vez tu nombre son todas las respuestas, junta todo eso, ¿y que saldrá? Paola.